lunes, 7 de julio de 2008

CONTRA LOS MOLINOS DE VIENTO


...Un teórico hizo una buena lectura de Don Quijote: la cual explica mi desagrado a la realidad mediatizada por los medios de comunicación, mi desprecio por la información al alcance de la mano pero que sin embargo es entregada de manera decadente y poco ética, mis ganas por recuperar la experiencia viva de realidad, la cual se palpa y se toca DIRECTAMENTE:
"Don Quijote reniega de los "endemoniados instrumentos de artilleria" que eluden el encuentro personal. Esta "artilleria" simboliza la prepotencia ciega y anónima; los libros de caballerías evocaban, en cambio, la edad del encuentro directo y en campo abierto, como los de Don Quijote con el Vizcaíno o con el Caballero de los Espejos. En aquel ocaso de las valías individuales, cuando todo dependeía de comer o no comer torreznos, fueron exaltados tanto "El Caballero de los Leones" como el paladín de la inteligencia esclarecida, figurada aquí por don Lorenzo de Miranda. Las Armas y las Letras, ambas declinantes, lucharon como les fue posible en aquel mundo regido por la "Opinión", no ya por el mérito individual o por las "opiniones inteligentes".....Don Quijote dice: 'Yo Sancho, nací para vivir muriendo....Yo hasta agora no sé lo que conquisto a fuerza de mis trabajos...Ya en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño".
Lo que intento expresar con esta reflexión acerca del Quijote, es que "me da la sensación" (si, experiencia personal fragmentaria subjetivizada") de que hoy en vez de acercarnos al mundo gracias a los medios de comunicación, nos alejamos más y más. La realidad es un constructo discursivo dificil de aprehender, y que sin embargo se intenta sustituír esa aprehensión mediante un encuentro con tecnologías muertas. La globalización, en este sentido, más que traernos "la última chupada del mate" a la puerta de la casa, nos ha traído una degradación (a veces obsena) de esa supuesta "última chupada del mate": osea, distanciamiento de la realidad, Platón sobándose las manos en su tumba, y Don Quijote lamentándose porque ya no existen "verdaderos caballeros andantes".



HABIA UNA VEZ UN LIBRITO….
Dígaseme vieja, dígaseme autoritaria, dígaseme injusta. Los humos han subido ya muy alto como para que mantengamos posiciones ambiguas y simpaticonas. Sí, me soslayo en la idea de sentirme especial, de saber que es posible que esté entre las filas de humanoides raros y tenidos en menos que toman los fusiles para resistir. Resistir leyendo poesía mientras todos pasan comiendo sopaipillas y miran raro cuando bailamos en las sombras a pleno día. Resistiendo mientras ahogo una risa macabra y despectiva. Habían libritos, contaban las abuelas. Libritos donde la gente podía acceder al “conocimiento” y no solo y simplemente “informarse”.

Ése es el problema de hoy. La información abunda, pero el conocimiento decae, moribundo. Los profesores apuestan a síntesis, a automatizar alumnos que sean capaces de responder cuestionarios psunianos. Pero no van al hueso. Dios, ¡no van al maldito hueso!... se quedan dormidos antes de profundizar un poquito un poquito un poquitito más, profesor, me interesaba esa línea minúscula que usted leyó de pasada el martes a las 10, cuando todos dormían o se sobajeaban por debajo de las sillas, re-leyendo sus mails y sus mensajes, informándose de la última moda pokemona.

No me gustó el “wena naty”. Era un acto sexual en vivo. Alucinante. En vivo. Eran niños teniendo sexo, en vivo. Exquisito poder de tocar con mis dedos, de casi atrapar ese instante y guardarlo sólo para mí. Pero no me mojé. No se me levantaron los pezones. Preferí llamar a mi novio, preferí verlo cara a cara y darle un agarrón de ésos en el trasero. ¿Ahora entienden?

REFLEXIONES DE UNA DES-ADAPTADA (O ADOPTADA?)





Bien. ¿Qué es la globalización? No hay necesidad de generar explicaciones profundas sobre un proceso que más que racional se respira en el aire hace ya su buen par de años. Hasta los niños de kindergarden (si, hablo como gringa porque ya no interesa que resguarde el idioma de madre déspota que me inculcaron desde el bautismo) saben lo que es el supuestamente tan “controversial” término “globalización”: se me hace a un globo deshinchado. Lo siento.

Bien. Globalización y Comunicación. Comunicación y Globalización. Comuniglobo y Zciónbalisa. ¿Importa como se llame? No es que sea una maniática posmoderna. No. Ustedes han hecho que hable así. Cuando con sus panfletos defienden una homogeneización enferma y que nos empobrece cada día. Si, si, me criticaran de que soy autoritaria y contraria a la democracia. Pero sujetos del cambio, entes de la era de la cibernética, contemporáneos míos, ¿qué es la democracia? Es decir, ¿democracia es entonces que las masas puedan acceder gratuitamente a espacios de disección informativa, a espacios de mataderos, vacas, de morgues, donde las grandes ideas, donde los libritos yacen tirados como papel para embotellar la indiferencia?

Un amigo mío querido y amado hablaba desde su posición de conductor: fumaba y miraba y estaba quieto porque había luz roja y decía: “eres como una vieja”. Y yo le decía que él era un idiota. Me decía…”pero si internet nos da una ventana al mundo inimaginable hace 20 años atrás!” Inimaginable. Ésa es la palabra. Inimaginable pero nefasta. Porque aquí viene otra de las preguntas molestas e incómodas: ¿qué es lo que entendemos por “real” y por “ventana al mundo”?. Los dejos pensativos, amigos queridos, amigos.

SALUDOS CORDIALES DE CHAMPANGE




Amigos de todas las edades, sexos, bandos políticos, religiosos, sexuales, universitarios, pingüinos, trabajólicos empedernidos, chilenitos por sobre todo, también latinoamericanitos, gringitos, europeítos, lo que sean, qué importa, qué importa, si total, todos somos de la misma calaña de terrestres que reflotan en las ruinas del mundo redondo-globalizado. Si, pensarán ustedes que estoy loca, pero realmente, ¿importa hoy algún tipo de nominativo referencial? ¡Hoy, cuando la referencialidad anda de vacaciones en Venus, comiéndose los chocolates mas afrodisíacos y engullendo las cosas más certeras! La Santa Biblia miente cuando dice que Dios está en el cielo: más mentirosos los que dicen que el “cielo” está allá arriba de nuestras cabezas calvas, porque los cielos están más allá de todo, y son perfectos. ¿Será cierto, entonces, que todos caímos? Es muy probable que así sea. Venus aún guarda los resquicios de la carne en sus entrañas. En cambio nosotros, terrestres abandonados y huérfanos y llorones lo hemos perdido todo. Y si eso no fuera cierto, nadie podría explicar lógicamente por qué, una mujercita fofa de 20 años con toda la vida por delante se sienta en un cubículo bibliotecario a escribir idioteces al mundo.
Hoy ha nacido un nuevo falo en la red cibernauta o como se llame. Ha nacido un nuevo espacio de inter-comunicación, de inter-diálogo, de abundante inter-cambio discursivo. Me propongo exponer mis ideas nostálgicas sobre un mundo que considero perdido. Me propongo, sobretodo, a ser fatalista, no-super-informativa, más verborreica-que-sujeto-razonable. Y esto, porque los relojes han confabulado contra mi tranquilidad psíquica, empujándome a trazar esbozos más o menos coherentes sobre la triste realidad que nos aqueja.