
...Un teórico hizo una buena lectura de Don Quijote: la cual explica mi desagrado a la realidad mediatizada por los medios de comunicación, mi desprecio por la información al alcance de la mano pero que sin embargo es entregada de manera decadente y poco ética, mis ganas por recuperar la experiencia viva de realidad, la cual se palpa y se toca DIRECTAMENTE:
"Don Quijote reniega de los "endemoniados instrumentos de artilleria" que eluden el encuentro personal. Esta "artilleria" simboliza la prepotencia ciega y anónima; los libros de caballerías evocaban, en cambio, la edad del encuentro directo y en campo abierto, como los de Don Quijote con el Vizcaíno o con el Caballero de los Espejos. En aquel ocaso de las valías individuales, cuando todo dependeía de comer o no comer torreznos, fueron exaltados tanto "El Caballero de los Leones" como el paladín de la inteligencia esclarecida, figurada aquí por don Lorenzo de Miranda. Las Armas y las Letras, ambas declinantes, lucharon como les fue posible en aquel mundo regido por la "Opinión", no ya por el mérito individual o por las "opiniones inteligentes".....Don Quijote dice: 'Yo Sancho, nací para vivir muriendo....Yo hasta agora no sé lo que conquisto a fuerza de mis trabajos...Ya en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño".
Lo que intento expresar con esta reflexión acerca del Quijote, es que "me da la sensación" (si, experiencia personal fragmentaria subjetivizada") de que hoy en vez de acercarnos al mundo gracias a los medios de comunicación, nos alejamos más y más. La realidad es un constructo discursivo dificil de aprehender, y que sin embargo se intenta sustituír esa aprehensión mediante un encuentro con tecnologías muertas. La globalización, en este sentido, más que traernos "la última chupada del mate" a la puerta de la casa, nos ha traído una degradación (a veces obsena) de esa supuesta "última chupada del mate": osea, distanciamiento de la realidad, Platón sobándose las manos en su tumba, y Don Quijote lamentándose porque ya no existen "verdaderos caballeros andantes".
3 comentarios:
cuando es tan rico sentir el cuerpo del otro, también me cuesta entender esto de las relaciones a distancias. Leer un pantalla jamás será lo mismo que leer una hoja de papel, algo que tiene cuerpo, que puedo tocar. Parece que retrocedemos con esto de la virtualidad. Yo tengo un cuerpo, no soy un avatar, ni un mono virtual. Donde están los garabatos, esas letras que hacemos con nuestras propias manos y nuestro desordenado pulso, al escribir esas notitas con las que me comunicaba con mis compañeras en el colegio. ahora es el mensaje de texto me dicen, pero es frío, es incorpóreo, y eso, perdónenme no tiene por donde llegar a ser humano. lástima que ahora mismo esté hablando con una pantalla que no pueda responderme a este fluir con otro fluir inmediato.
saludos
lore
8 de julio
Existen dos que se hacen al lenguaje
en murmullos pedregosos
ella,
la memoria
ella,
la insensata.
La muerte seguirá en su constante altiplanicie
murmurando en los oídos del viento
para atracar en la playa de Alejandra
y deducir su porvenir
a través de su pueril hazaña
(alejandra pizarnik)
siempre rebosan los rabetes de indetermincación en lo que puede decirse materialización de un hecho o acción. para mí no hay quijotes, ni hay sanchos, ni arquetipos humanos. quizás un dejo de desidia por pretender anacronizar la indeterminación humana. las prácticas son sólo eso, prácticas. más allá de una concepción holística. se resignifican, se ritualizan. evidentemente eso implica una carga histórica pero creo, que donde se generan las resistencias hay ruptura de los hábitos, no reglas. los hábitos nos entregan la noción de propoensión de una categoria social para seleccionar respuestas de entre su repertorio cultural particular de acuerdo con las demandas de una situación o campo concreto.
no hay buenas ni malas acciones.
Bryan Seguel
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