lunes, 7 de julio de 2008




HABIA UNA VEZ UN LIBRITO….
Dígaseme vieja, dígaseme autoritaria, dígaseme injusta. Los humos han subido ya muy alto como para que mantengamos posiciones ambiguas y simpaticonas. Sí, me soslayo en la idea de sentirme especial, de saber que es posible que esté entre las filas de humanoides raros y tenidos en menos que toman los fusiles para resistir. Resistir leyendo poesía mientras todos pasan comiendo sopaipillas y miran raro cuando bailamos en las sombras a pleno día. Resistiendo mientras ahogo una risa macabra y despectiva. Habían libritos, contaban las abuelas. Libritos donde la gente podía acceder al “conocimiento” y no solo y simplemente “informarse”.

Ése es el problema de hoy. La información abunda, pero el conocimiento decae, moribundo. Los profesores apuestan a síntesis, a automatizar alumnos que sean capaces de responder cuestionarios psunianos. Pero no van al hueso. Dios, ¡no van al maldito hueso!... se quedan dormidos antes de profundizar un poquito un poquito un poquitito más, profesor, me interesaba esa línea minúscula que usted leyó de pasada el martes a las 10, cuando todos dormían o se sobajeaban por debajo de las sillas, re-leyendo sus mails y sus mensajes, informándose de la última moda pokemona.

No me gustó el “wena naty”. Era un acto sexual en vivo. Alucinante. En vivo. Eran niños teniendo sexo, en vivo. Exquisito poder de tocar con mis dedos, de casi atrapar ese instante y guardarlo sólo para mí. Pero no me mojé. No se me levantaron los pezones. Preferí llamar a mi novio, preferí verlo cara a cara y darle un agarrón de ésos en el trasero. ¿Ahora entienden?

2 comentarios:

Pablo Yáñez dijo...

La Naty se percata de que la graban y ella no cesa en su afán. Manifiesta timidamente y sin mayor insistencia un deseo de que no se siga grabando, pero ante la persistencia del voyerista ojo la Naty continúa. La Naty sabe lo que quiere. A la Naty no le importa el ojo voyerista ni los envidiosos que se reirán de ella.

felipe dijo...

Yo creo ke a la naty si le importaba ke la vieran y le cargaba ke se rieran de ella pero la sociedad falogocetnrica se introdujo en ella casi mas fuerte que el miembro viril pequeño del pichula de gayo y callo, callo solamenet como una mujer sabe callar..